Dos escuelas del condado de Pinellas iniciaron un programa piloto para evaluar nuevos sistemas de detección de armas (este link está en inglés) y determinar la viabilidad de implementar dichas medidas en todo el distrito.
Sin embargo, una de las escuelas que participan en el programa, Palm Harbor University High School, se enfrentó largas filas de acceso en al menos uno de sus puntos de control durante los dos primeros días de pruebas, lo que dejó a algunos estudiantes a la intemperie bajo la lluvia.
Sean Jowell, director de Seguridad escolar del distrito, señaló que los retrasos son habituales durante los primeros días de implementación.
"Los proveedores nos advirtieron que, durante la primera o segunda semana, veríamos lo que llamamos, a falta de una palabra mejor, un rezago de estudiantes", explicó Jowell. "El proceso es nuevo para ellos. Requiere comprensión, y lo hemos revisado minuciosamente cada día para identificar áreas donde podamos obtener una mayor eficiencia".
Jowell añadió que a los alumnos solo se les solicita retirar computadoras portátiles, carpetas de tres anillos, anteojos y paraguas antes de pasar por los detectores. Otros objetos, como teléfonos celulares, cinturones y llaves, no requieren ser retirados con el fin de agilizar el proceso.
Sin embargo, algunos estudiantes reportaron que se les pidió sacar de sus mochilas objetos tan pequeños como bolígrafos.
El miércoles, Jowell afirmó que la situación había mejorado en comparación con el inicio de la semana.
"Hubo un ligero rezago en el punto de control donde tuvimos el problema... eso se solucionó y se completó a tiempo sin inconvenientes", comentó. "Sabemos en qué áreas debemos reforzar para ofrecer esa eficiencia".
Por su parte, Mac Hardy, director de operaciones de la Asociación Nacional de Oficiales de Recursos Escolares (este link está en inglés), indicó que las largas filas, aunque resultan molestas, son necesarias para garantizar la seguridad del alumnado y el personal.
"Todos hemos pasado por los controles de la TSA en los aeropuertos y sabemos que eso toma tiempo debido a los falsos positivos que ocurren", señaló Hardy. "Es necesario atender esos falsos positivos para asegurar que todos sigan las normas y no porten contrabando al ingresar a la escuela".
Jowell informó que la otra institución participante, Gibbs High School, no ha enfrentado retrasos hasta el momento, ya que utiliza un sistema de detección distinto.
Asimismo, adelantó que, si los programas piloto funcionan según lo previsto, se implementarán en más escuelas del distrito.
"Elegimos específicamente estas dos escuelas debido al tamaño de los campus, el número de puntos de control y la cantidad de estudiantes", precisó Jowell. "Si logramos que los sistemas funcionen en nuestros campus más grandes mediante estas pruebas, el razonamiento es que funcionarían con la misma eficacia en nuestras escuelas secundarias y primarias, que tienen planos de sitio, infraestructura y poblaciones estudiantiles más pequeñas".
Está previsto que las pruebas continúen hasta el cierre del ciclo escolar, el próximo 29 de mayo.
Esta nota de WUSF se tradujo del inglés al español utilizando una herramienta de inteligencia artificial generativa. Un periodista de WUSF informó y produjo la nota original. Miembros bilingües de WUSF editaron, actualizaron y verificaron la precisión de la traducción. Si tiene preguntas o inquietudes sobre el uso de IAG para este proyecto, comuníquese con Mary Shedden a shedden@wusf.org.